La venta informal de pan es algo frecuente en nuestra ciudad pero muchas veces este alimento no cuenta con las medidas reglamentarias de ley y mucho menos con las condiciones sanitarias necesarias para elaborarlo. Ya es tiempo que alguien fiscalice a estos inescrupulosos comerciantes, las autoridades deben de visitar las panaderĂas y verificar el grosor, el peso, la calidad de los ingredientes, la licencia de funcionamiento y el ambiente en el que son elaborados estos alimentos. Los panes que se venden en la actualidad son “petipanes”, hasta los bocaditos son mĂĄs grandes. La Municipalidad Provincial deberĂa de encargarse de realizar frecuentemente operativos o al menos realizar una ordenanza para que el pan se venda por kilo.











